UN TRANVÍA LLAMADO ELISA MOULIÁA

Elisa Mouliáa (Madrid, 1989) llevaba tanto teatro en las venas que se subió por primera vez a las tablas de un escenario para interpretar a Edgard Neville cuando sólo era una niña de ocho años. Con el tiempo acabaría tomándose en serio lo que le apasionaba y después vendría la profesión. Desde entonces, esta actriz con apellido cretense no ha parado. Navaja suiza de la interpretación, ha hecho casi de todo: televisión (Rabia, Águila Roja, Cuestión de sexo…), cine (Embarazados, Al final todos mueren, El resto es silencio..), teatro (El cielo que me tienes prometido, ¿Por qué yo?…), vídeos musicales (Love of lesbian, Ivan Ferreiro, Izal…) y publicidad (Tampax —¿por qué no?—, Springfield, Pringles…). A esta Anna Karina mediterránea no hay quien la frene. Hemos quedado esta tarde con ella en una terraza de Chueca para hablar de lo que surja y que nos transmita sus ganas de vivir. Echándole un vistazo a su currículum a través de internet, mientras la espero, en la pantalla del móvil descubro que también interpretó a Tennessee Williams. La veo llegar sonriendo en cascada y pienso que se hace difícil creer que por su cuerpo hayan pasado los torturados personajes del autor de Un tranvía llamado deseo, esa película de Elia Kazan en la que salía Marlon Brando y en la que todo era un drama. Qué pereza. Un drama, a estas horas. Casi mejor hablar con Elisa Mouliáa. Venga, empezamos:

Antonio Ferrer: Te soy sincero, Elisa. Tu currículum es muy chulo, has hecho de todo, pero lo que más me ha llamado la atención es eso de que hicieras un anuncio para Támpax. ¿Cómo es eso de anunciar tampones?

Elisa Mouliáa: Los anuncios de tampones tienen fama de ser un poco chorras, pero la verdad es que el anuncio de Támpax que hice tenía un punto picante que lo hacía divertido. Me lo pasé bien haciéndolo. Yo tenía que decir una frase un poco ambigua del estilo “la primera vez me dolió un poco, pero ahora… ¡me encanta!”. Era simpático. En cualquier caso, fuera divertido o no, me pagaban por hacerlo y era trabajo. Lo hice y punto.

Antonio Ferrer: Ahora sales en Rabia, la serie de Cuatro. Es una historia como de zombis. Hay una especie de plaga y a los infectados se les persigue para encerrarlos. Una serie con acción e intriga. Tú interpretas a Lola. Cuéntanos cómo es ella y cómo te metiste en el personaje.

Elisa Mouliáa: Es un personaje que me gusta. Una tía con mucho carácter. Es imprevisible e impulsiva, pero también sensible y con mucho olfato para defender lo que le parece justo. Lucha por los suyos y es capaz de sacrificarse por los demás. Pasa por muchas emociones distintas. Interpretar un personaje a veces es como una montaña rusa. Desde el principio me he sentido identificada con una parte de ella, aunque también he tenido que currármelo para entenderla. Me siento satisfecha con el resultado. A ver qué tal funciona la serie. Para mí ha sido una experiencia muy positiva.

Antonio Ferrer: Mucha gente te conocerá por tu papel de Irene en la serie Águila Roja, una serie de época que se desarrolla entre castillos y lugareños de pueblos con aire medieval. Fueron varias temporadas. Supongo que después de tanto castillo y tanta ambientación de época estarás deseando interpretar personajes que vivan en la actualidad. ¿Con quién te gustaría trabajar?

Elisa Mouliáa: Le estoy muy agradecida a Águila Roja. Han sido muchas horas de rodaje. He aprendido mucho. Los rodajes son como campamentos: la gente convive de manera muy intensa, codo con codo, se establecen lazos muy fuertes con los compañeros. Mirando al futuro y soñando un poco, a mí me encantaría trabajar con Javier Bardem, me parece un actorazo, uno de los grandes en la interpretación de nuestro país. Y con Juan Diego, es un artista sensacional.

Antonio Ferrer: Ya que estamos soñando, vamos a soñar a lo bestia, Elisa. Sueño grande de verdad, sin límites. Hollywood, mitos inaccesibles. ¿Cuál sería tu fantasía como actriz? ¿Con quién te gustaría trabajar?

(A Elisa le brillan los ojos más que de costumbre)

Elisa Mouliáa: Woody Allen. Me encantaría salir en una de esas películas locas suyas que a la vez tienen un fondo problemático del que reírnos. Algo con muchos personajes, frenético, para reírse a carcajadas. Me gustó mucho la película que hizo ambientada en Roma, en la que salía Roberto Benigni, A Roma con amor.

Antonio Ferrer: ¿Te gustaría vivir en Roma?

Elisa Mouliáa: No. Me encanta Madrid. Estoy enamorada de la ciudad en la que nací y en la que vivo. Siempre me sorprende. Me encanta su luz, los bares, la gente. He pasado alguna temporada corta fuera, pero siempre vuelvo. Me gustan también Praga y Lisboa, pero Madrid no lo cambio por nada.

Antonio Ferrer: ¿Y directores españoles?

(Elisa no duda ni un segundo)

Elisa Mouliáa: Sería un gustazo poder trabajar con León de Aranoa. Princesas, Barrio, Familia son películas que me encantan. Si me pidiera trabajar con él, iría sin pensarlo. Además, creo que la gente ahora está muy receptiva a toda la reflexión social que plantean sus películas. Hace unos días fui a ver su última película, A perfect day, y creo que vuelve a dar en el clavo. Tim Robbins y Benicio del Toro están enormes. Aranoa es un director de verdad, sería genial trabajar con él. Espero que sea lector de Letrabrick y le llegue mi mensaje.

Antonio Ferrer: Por eso no te preocupes, Elisa. Todo el mundo lee letraBRICK, hasta los directores de cine. Oye, me han dicho las malas lenguas que a ti te dirigió Isabel Coixet. Dinos, Elisa, ahora que no nos oye nadie, ¿es una rarita, o todo son exageraciones de los humoristas que la imitan?

Elisa Mouliáa: Se portó muy bien conmigo. Rodé un spot que ella dirigía. Todo fue muy profesional y no noté nada raro. Creo que hace bien su trabajo. A veces se tiene demasiada ansiedad por adjudicar etiquetas a las personas, especialmente a los personajes públicos. La elocuencia es una virtud sobrevalorada. No decir nada no significa no pensar en nada. Ahí lo dejo…

elisa 2

Y la conversación no acaba. Seguimos hablando con Elisa Mouliáa, pero cortamos aquí porque en esta vida hay que ser de todo menos coñazo. Lo siento, Tennessee Williams. Lo siento, Elia Kazan. Lo siento, Marlon Brando. Esta tarde no me apetecéis. Que sois muy buenos, que no digo yo que no, pero esta tarde necesito algo que me anime. Necesito otra película, vosotros me dais bajón. Mi película de esta tarde se llama Un tranvía llamado Elisa Mouliáa. No perdáis de vista a esta chica, lectores de letraBRICK. Vale mucho.

Gracias, Elisa.

ENTREVISTA:       antonio ferrer
IMÁGENES:          elisa mouliáa
letrabrick
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